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jueves, 5 de diciembre de 2013

Tema 1: Sociedad de la información y la comunicación

En este tema 1 hemos visto un poco por encima la evolución histórica y desarrollo tecnológico en nuestra sociedad, la definición y características de nuestra sociedad actual (sociedad de la información), cuáles son las dos caras de la moneda de las TIC a partir de los argumentos de Area (2002) y los nuevos retos de la educación ante las nuevas tecnologías digitales.

Hoy hemos hecho un debate en clase, y hemos visto dos vídeos en relación a estos temas. En uno de ellos se hablaba de las características de la sociedad de la información y de sus ciudadanos, y yo me he quedado con dos ideas principales sobre las cuales quiero reflexionar en este espacio:

- Sociedad tecnológicamente dependiente
- Cultura como consumo

Consumo y dependencia. ¿Suena mal, no? Pues así es nuestra sociedad actual, y es algo realmente preocupante, puesto que como he dicho en el debate, detrás de todo esto hay grandes multinacionales que impulsan estos productos y servicios y, claro está, detrás hay un gran interés económico y todas unas estrategias de mercado que nos han llevado, realmente, a la dependencia y al consumismo.

¿Es esto un buen uso, o un uso crítico de las TIC? Obviamente no. Lo que me preocupa en realidad es que estamos hablando de integrar las TIC, de dotar a los centros de los recursos TIC necesarios, de una alfabetización digital en los docentes, de cambios en las metodologías y procesos de E-A, de cambios en el currículo para incorporar objetivos y contenido TIC, del cambio de rol de profesores y alumnos, etc. Pero en ningún momento se ha hablado de actitud.

Puesto que el profesor predica con el ejemplo, ¿Cómo puede ejercer su labor docente una persona que ya en la Universidad demuestra que carece de los valores, actitudes y juicio crítico necesarios para hacer un buen uso de las TIC sin que eso contribuya a crear aun más consumismo, más dependencia, más ignorancia?

Lo que me preocupa es que la mayoría de la gente consume dichos productos sin detenerse a pensar por qué lo hace. ¿Es necesario comprarse un móvil nuevo cada vez que salen aplicaciones nuevas? ¿Es educativo estar en una aula con un profesor explicando y utilizar las TIC para chatear con los amigos o para cotillear a través de las redes sociales? ¿Mirar el móvil cuando tienes bajo tu responsabilidad niños de 0-3 años es educativo, es un buen ejemplo?

El problema es que las tecnologías (no solo las digitales, sino todas las que se han inventado a lo largo de la historia) se supone que tenían un objetivo: facilitar la vida de las personas y permitir que nos pudiéramos comunicar entre todos para evolucionar hacia la sostenibilidad y el equilibrio entre medio ambiente- humanidad. Cierta maquinaria facilitó en su momento el que muchos trabajos en el campo no conllevaran tanto esfuerzo físico; el desarrollo científico y tecnológico permitió evolucionar en sanidad; los medios de transporte y los medios de comunicación nos permitieron llegar a donde antes no podíamos hacerlo; etc

Pero nos estamos deshumanizando. Las tecnologías no solo han pasado a ocupar el papel de las personas en muchos puestos de trabajo, sino que incluso a la hora de relacionarnos cara a cara se ha perdido la sensibilidad y el compromiso, los valores. ¿Es la vida consumir, consumir, consumir? ¿Es la vida estar conectado tooooooodo el día a la red? ¿Es necesario estar todo el día enganchado al wasap, incluso en clase?

Debemos detenernos a pensar, ya no sólo para que nos pueden servir las TIC, sino lo más importante, qué uso estamos haciendo de las mismas y qué repercusiones a nivel intrapersonal, interpersonal y social conllevan. Una reflexión que cada uno debe hacer por sí mismo, puesto que solo así se puede empezar a hablar, posteriormente, de para qué nos pueden servir y como reaprender a usarlas.

Debemos saber mirar más allá, y ver que cada vez que consumimos dichos productos y servicios, de forma desmesurada e incoherente, estamos haciendo que dichas multinacionales se enriquezcan más. Por cierto, el sistema político y judicial actualmente está corrompido precisamente porque está comprado por el sistema financiero (controlado y formado por las grandes multinacionales). Con lo cual, nosotros somos culpables de que nuestro país vaya tan mal, porque consumimos sin necesidad, y contribuimos a que las grandes empresas se enriquezcan, y después de esto, todo lo que le precede: más impuestos, menos puestos de trabajo, etc etc etc

Por cierto, algo sobre lo que suelo reflexionar últimamente: ¿Apuesta nuestro país por una educación de calidad? ¿O más bien le interesa que seamos un país analfabeto? Cuantos más analfabetos, más libertad para ellos para enriquecerse y "robarnos", ¿no? ¿Es posible que las TIC salgan al mercado con unas grandes estrategias detrás para engancharnos y tenernos todo el día pendientes de cosas superficiales para que no nos detengamos a pensar y a profundizar en las cosas que nos afectan?

Todo esto son cuestiones que me rondan por la cabeza, y a las que creo que debemos dedicar un tiempo para la reflexión, puesto que si no tenemos en cuenta esta realidad, ¿de qué sirve hablar de que las TIC nos ofrecen un gran abanico de posibilidades y que además son ya necesarias para motivar a las nuevas generaciones y empezar a disminuir el fracaso escolar? 

Para aprender, tenemos que desaprender, y para dar un buen ejemplo, tenemos que empezar por cambiar nosotros mismos. ¿Sólo en relación a las TIC? No. En relación a la forma de ser y actuar que se nos ha inculcado desde que nació la cultura del consumismo. 

Una idea que me ha parecido interesante en clase: incluso las relaciones son vistas como un producto que si caduca, se cambia por otro, y ya está. ¿Es esto humano? ¿Son estas las conductas y actitudes que queremos continuar reproduciendo en el seno de la sociedad y de las escuelas donde vamos a trabajar algún día? Dejémonos de tanta manipulación y vamos a abrir los ojos y la mente para ir más allá, que para algo tenemos capacidad para pensar, razonar, cuestionar y criticar.