martes, 15 de octubre de 2013

Tema 3. Posibilidades didácticas del ordenador y las redes.



Web 2.0 - Educación 2.0



Si empezamos hablando de 'transformación' del sistema educativo significa, en primer lugar, que hay algo en la sociedad actual que ha cambiado y a la que debemos dar una respuesta actualizada.
Al hablar de la transformación del 'sistema educativo' es porque el cambio ha afectado, entre otros, a todo aquél que es considerado alumno (dentro de la educación formal), y dicho sistema educativo debe ofrecer a sus usuarios las herramientas necesarias para adaptarse a dicho cambio.
Actualmente nos encontramos en la llamada sociedad de la comunicación,  con una nueva generación llamada "Generación Einstein" (Boschma, 2007), con unas características y particularidades que afectan, sin duda alguna, a su forma de demandar un proceso de Enseñanza-Aprendizaje adaptado a sus necesidades e intereses. Una demanda que implica, directamente, al profesorado.
Llegados a este punto, más que hablar de las posibilidades del ordenador y las redes para la transformación del sistema educativo, yo prefiero dedicar este espacio a hablar de a qué transformación nos estamos refiriendo y qué la ha impulsado. Para mi reflexión haré hincapié en la información obtenida del artículo: Cabero, J. (2010) Educación 2.0. ¿Marca, moda o nueva visión de la comunicación?, 13-32.
Debo empezar por el primer punto de influencia: la velocidad vertiginosa a la que avanzan las TIC y su divulgación e implantación masiva en todo el mundo. Esta rápida evolución se ha dado a la par de las generaciones que han nacido con las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, llamadas generación red, nativos digitales, generación Einstein,... Estamos hablando de todo aquél que nació entre 1988, más o menos, hasta la actualidad.
Cabero cita a Boschma para hacer referencia a tres cambios que dicha evolución tecnológica ha producido en estas generaciones, y cito textualmente "ha decaído la importancia de la autoridad como fuente de conocimiento, ha nacido una manera distinta de acceder a la información y el ordenador ha dejado de ser una máquina de escribir sofisticada para convertirse en una máquina social".
Además, Cabero cita también a Jenkins, el cual habla de tres características del momento: "convergencia mediática, cultura participativa e inteligencia colectiva", a las que Cabero añade una cuarta, la de la vulgarización de contenidos.
Si a todo eso le añadimos el paso de la Web 1.0 (donde la red es formada por un conjunto de páginas web que transmiten información), a la web 2.0 (donde la red es considerada una web con herramientas que posibilitan la comunicación, la colaboración, la documentación, la creación y la interacción), los cambios, y las necesidades que de todos ellos se desprenden, desde un punto de vista educativo, son innumerables.
Para mí hay, en todo esto, un gran currículo oculto. En primer lugar, y como futuros docentes, deberemos asegurarnos de que todos nuestros alumnos tienen posibilidad de acceso a la red y, de no ser así, se les debe facilitar la oportunidad de acceso. En segundo lugar, deberemos cerciorarnos de cuál es el punto de partida de todos y cada uno de ellos en lo que a lenguaje tecnológico y de navegación se refiere, para ofrecer un proceso de enseñanza-aprendizaje adaptado a cada necesidad y posibilidad en particular. En tercer y último lugar, debemos tener muy presente las críticas que la web 2.0 ha recibido, pues de dichas críticas se desprende, a mi modo de ver, lo que en realidad debemos trabajar de forma explícita con nuestros alumnos para evitar caer en el mundo de lo "vulgar".
Estamos hablando de ser explícitos ante el saber ser crítico con el propio movimiento, saber discriminar una visión cuantitativa y cualitativa de la participación, y tener presente que "la igualdad de acceso al conocimiento no es la igualdad ante el conocimiento", ya que "para crear y construir no sólo se tiene que disponer de las herramientas, sino también y fundamentalmente, de la formación científica y conceptual".
Dicho esto, el sistema educativo debe transformarse. Debe pasar de ser un sistema que transmite información, a un sistema que capacita al alumnado para identificar, evaluar y construir conocimiento; el profesor ya no es el que posee el conocimiento, sino que ahora debe actuar como guía, orientador y mediador en las situaciones de aprendizaje, en las que los alumnos, activamente y en interacción, deberán adquirir competencia, conocimientos y habilidades para desenvolverse autónomamente en la sociedad actual y con capacidad de crítica y de construcción de su propio bagaje; debe aprender a manejar, para poder enseñar, todo lo que la web 2.0 ofrece, siempre dentro de un concepto de colaboración y construcción conjunta del conocimiento y participación.
La red crece cada día más y a más velocidad. Cuanta más gente conectada, más crecimiento y más posibilidades de comunicación e intercambio de información. Pero esto significa que, des de el sistema educativo, más que empezar a introducir las TIC, lo que se necesita es un cambio de alfabetización.
Ya no estamos hablando de enseñar o aprender a leer y a escribir, sino de aprender a saber si lo que se lee y se escribe responde al concepto de calidad. Debemos, por tanto, dotar a los alumnos de unas nuevas competencias y capacidades; debemos dotarles de capacidad de pensamiento crítico, capacidad de búsqueda selectiva, de síntesis, de gestión y organización del tiempo que se dedica a navegar en la red, de la capacidad de unir las piezas de puzles diferentes para crear un puzzle nuevo y propio (construir el propio conocimiento),etc.
Esto es para mí lo que se esconde, realmente, detrás de la incorporación de las TIC y la red en el sistema educativo como nuevos y necesarios recursos, medios y/u objetos de enseñanza- aprendizaje.
Es el nuevo papel del profesor. La información ya está al alcance de cualquiera, siempre que se tenga un ordenador y acceso a la red. Pero lo que éstas no nos ofrecen son la posibilidad de aprender a pensar, a emitir juicios fundamentados, a ser críticos, a relacionarnos cara a cara, a leer la gran información que se desprende del lenguaje no verbal cuando interactuamos con otros que comparten tiempo y espacio con nosotros; las nuevas tecnologías tampoco enseñan valores, ni enseñan cómo ser un buen ciudadano y cómo influir en la sociedad para que esta sea una sociedad mejor. No enseñan a querer, ni a respetar, ni a ser justos, éticos, morales y equitativos.
Es por ello que no se puede, desde mi punto de vista, introducir todo lo que el mundo de la Red y las TIC nos ofrecen, sin dejar de lado todo lo que todavía queda en manos del conocimiento transmitido en contacto con los demás dentro de un mismo tiempo y espacio. Si queremos que las TIC y la Red se utilicen como toca, debemos hacerlo a la vez que enseñamos ciudadanía y convivencia en valores democráticos, para caminar juntos y a la par hacia una evolución más sostenible, justa, equitativa y participativa en igualdad de oportunidades.
En definitiva, debemos aprender y enseñar a utilizar las TIC para un bien común., ya que para algo se les llama Tecnologías de la Información y COMUNICACIÓN, y que juntamente con las posibilidades de la web 2.o, nos permiten participar, difundir y cooperar.




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